En el centro de la vida londinense durante siglos

Rosewood London se encuentra en pleno centro de una de las ciudades más importantes del mundo. Desde comienzos del siglo XX, este gran edificio eduardiano ha formado parte de manera destacada en la vida de la capital británica.

El hotel se encuentra en una de las avenidas con más historia de la capital, High Holborn, una calle que data de tiempos romanos. La casa de Holborn se menciona ya en el famoso Domesday Book, un registro censal de 1086, y sigue apareciendo a lo largo de la Edad Media. A medida que la ciudad de Londres se desarrollaba, el lugar fue adquiriendo un papel cada vez más significativo. Durante los siglos XIV y XV, se fundaron muy cerca los Inns of Court, lo que consolidó el distrito como el centro del oficio legal británico.

A medida que la zona fue ganando importancia, también lo fueron haciendo sus residentes. Entre los antiguos vecinos de Holborn se encuentran sir Francis Bacon, sir Thomas More, John Milton, Samuel Johnson y Charles Dickens. Dickens escribió Los papeles del Club Pickwick mientras vivía aquí y escenas de muchas de sus novelas se ambientan en esta zona, entre ellas la casa de Pip y Herbert Pocket en Grandes esperanzas. A punto de iniciarse el siglo XX, personajes como William Morris y Dante Gabriel Rossetti tenían establecida su residencia aquí, igual que el restaurante Holborn, una amplia sala (que con anterioridad había sido un casino) que la guía Baedeker de Londres de 1890 definía como uno de los restaurantes más conocidos de la ciudad.

A lo largo del siglo pasado, la proximidad de High Holborn a Drury Lane, Covent Garden, Fleet Street, Bloomsbury, numerosas facultades de la Universidad de Londres, famosos museos, influyentes galerías y las instituciones financieras de la City, lo han mantenido en el centro de la vida londinense.

La historia del número 252
Diseñado por H. Percy Monckton en un vistoso estilo eduardiano, el extraordinario edificio del 252 de High Holborn empezó a construirse en 1912. La primera parte, que se completó en 1914, fue ampliada en cuatro fases a lo largo de los siguientes 50 años, periodo en el que fue la sede de la Pearl Assurance Company.

La posterior transformación de este histórico edificio de oficinas de estilo imperial en hotel de lujo londinense se llevó a cabo con la ayuda de English Heritage, el organismo oficial encargado de velar por el patrimonio histórico del país, que ha clasificado las fachadas principales, así como los interiores de las antiguas salas de banca este y oeste (en la actualidad la Brasería Holborn Dining Room y el bar respectivamente), y la gran escalinata, como los elementos de patrimonio más significativos.

La restauración
La magnífica fachada mayor, que hoy día es la entrada del Rosewood London, cuenta con un camino central y una cúpula que desemboca en un gran patio interior que constituye un remanso de paz lejos del ajetreo de la ciudad.

Dentro, los exquisitos interiores están vestidos de caoba cubana y siete tipos de mármol, incluidas variedades tan raras como el mármol verde sueco y el estatuario. Uno de los rasgos más espectaculares de este histórico hotel de cinco estrellas es su gran escalinata de estilo renacentista que se extiende por siete plantas, todo un desafío arquitectónico en mármol. La escalinata asciende desde cada uno de los lados de la entrada de High Holborn y forma un puente en la primera planta, para elevarse luego a lo largo de todas las alturas bajo una cúpula elíptica. Al mirar hacia arriba, los arcos de mármol Pavonazzo enmarcan una perspectiva de la cúpula, que se eleva hasta los 50,6 metros, la altura de edificación máxima permitida en el momento de su construcción.

El laborioso proceso de restauración ha seguido los diseños originales siempre que ha sido posible. Los detalles que se habían perdido se han replicado y recolocado con esmero y se ha creado, a lo largo de todo el hotel, una atmósfera de residencia histórica británica con amplios espacios y ambientes para eventos tanto grandes como íntimos.

Como homenaje a la rica historia del edificio, tres salas de conferencias individuales han recibido los nombres de los presidentes de la Pearl Assurance Company. El edificio, declarado de interés histórico-artístico, ha sido cuidadosamente remodelado para ofrecer alojamiento con el espíritu de una elegante residencia londinense.

Diseño

El diseño es una historia que se va desvelando poco a poco a través de una serie de espacios con un intrigante uso de los detalles y una gran cantidad de muebles, texturas y obras de arte singulares. El diseño del Rosewood London se inspira en la filosofía de Rosewood Hotels & Resorts, denominada ‘A Sense of Place®’, por lo que el hotel refleja la historia, cultura y sensibilidades de la ciudad en la que se enclava.

Los incontables elementos de sorpresa y descubrimiento del hotel comienzan en su gran entrada. Los visitantes atraviesan unas puertas de hierro forjado que se abren hacia un sereno patio interior que ofrece una experiencia más cercana a la de una mansión privada que a la de un hotel. Del patio surge la galería de bronce rosa, un espectacular pasillo que conecta los espacios públicos del hotel y que ha sido diseñado por Tony Chi and Associates. El Lobby destila lujo y riqueza en cada detalle e incluye un suelo de mosaico de mármol blanco y negro, particiones de cristal con pan de oro repletas de peculiares obras de arte y libros, impresionantes armarios de roble y un gran mostrador de recepción. En la pared central cuelga un cuadro único del famoso artista chileno Eduardo Hoffmann, que representa la campiña alrededor de una finca rural inglesa.

El encantador diseño en forma de joyero del Salón de Espejos atrapa la esencia de la cultura del té británica con una formalidad discreta y una elegancia relajada. Los espejos del suelo al techo son una reminiscencia de los diamantes y perlas que se asocian con las damas de la cultura del té de la tarde. Los tonos de las columnas oscuras ofrecen un tono más masculino y apagado que representa a los caballeros que acompañan a esas amantes del té. En el salón es posible disfrutar de desayunos, almuerzos, tés de la tarde y cenas, por lo que resulta ideal tanto para los huéspedes como para tomar algo antes o después de acudir a una obra del cercano West End. Los comedores y salas de reuniones privados que se encuentran junto al Salón de Espejos se han decorado cuidadosamente con una curiosa selección de obras de arte inspiradas en el ingenioso sentido del humor británico.

El Scarfes Bar, diseñado por el conocido interiorista Martin Brudnizki, evoca una atmósfera hogareña con su fuego crepitante en uno de los extremos de la sala y una barra de madera que discurre por el otro. La chimenea, de 1,8 metros de altura, está construida en metal, latón antiguo y bronce y se realza con un espejo art decó de nogal que cuelga sobre ella. Más de un millar de libros seleccionados a mano por un marchante de arte de Portobello se alinean en los estantes del bar y dan una atmósfera cálida y acogedora a la vez que la ecléctica colección de sillas proporciona un glamour instantáneo al bar. Entre las piezas más destacadas se encuentra una mecedora de tipo lollipop de 1870 fabricada en Nueva York, antiguas sillas de cócteles de la década de 1950 y los taburetes del bar, que están inspirados en sillones eduardianos originales. El mobiliario se distribuye para crear rincones discretos e íntimos sobre un sueño de parqué en espiga vestido con alfombras tejidas a mano. Gerald Scarfe, el renombrado artista y caricaturista británico, presta su nombre y visión artística al Scarfes Bar. Divertidas y provocadoras ilustraciones adornan las paredes de mármol y crean un lienzo vivo donde el rincón de la ‘actualidad artística’ varía de forma continua para reflejar los asuntos de interés del momento. Estas atractivas ilustraciones añaden un toque personal al lujo tradicional creado a la perfección por Brudnizki.

La Brasería Holborn Dining Room, también obra de Martin Brudnizki, aporta una atmósfera alegre y vibrante a la elegancia refinada de su entorno histórico. Lo que una vez fue la sala este de banca de Pearl Assurance, ahora es una animada brasería con un menú de platos británicos muy personales, la Brasería Holborn Dining Room. Los interiores de Brudnizki se basan en el diseño británico clásico y en ellos se combinan muebles de roble reacondicionado, espejos antiguos y opulentos tapizados de cuero rojo con detalles en tweed. A la hora de tomar asiento, es posible elegir entre taburetes y mesas o bancos y cabinas más íntimas. Todo el espacio ha sido diseñado para que los clientes se sientan bien recibidos en cada ocasión social.

El Sense Spa del Rosewood London se encuentra en la planta baja del inmueble. El spa cuenta con paredes de bambú, iluminación suave, caminos de madera sobre riachuelos de agua corriente y senderos de pequeñas piedras que llevan a las siete salas de tratamientos, una de las cuales es una suite reservada para parejas. Entre las instalaciones encontrará saunas de calor seco, salas de vapor con cristales de amatista y una reluciente sala de relajación de pan de oro y teca, todo un rincón secreto de salud en el centro de Londres.

A la hora de visitar las plantas superiores del edificio, la escalinata de mármol italiano Grand Pavonazzo lleva a todas las plantas superiores, que se cobijan bajo la gran cúpula de más de 50,6 metros con un valor calculado de 40 millones de libras esterlinas. Esta escalinata está fabricada con siete tipos distintos de mármol, algunos de los cuales ya no pueden encontrarse en el mundo. O, si prefiere subir por medios mecánicos, los ascensores están exquisitamente decorados con tradicional piel moldeada, paneles forrados y techos de alpaca.

Las históricas salas de reuniones son un testimonio del rico legado del edificio y hacen gala de puertas declaradas de interés histórico-artístico elaboradas en madera de caoba cubana, que es imposible encontrar en el mercado desde hace 35 años. Las salas se han acondicionado con nuevos muebles y equipos, incluido un nuevo sistema de iluminación, que permiten usarlas para reuniones de empresa y también para ocasiones sociales.

Decoradas con los materiales más exquisitos y el gusto más selecto, las 263 habitaciones de huéspedes y 45 suites han sido diseñadas por Tony Chi and Associates. Las elegantes habitaciones reflejan el estilo de una residencia británica y ofrecen intimidad, calidez, calidad y nobleza. Los materiales de los dormitorios incluyen lacados, paneles de madera texturizada y espejos prismáticos, mientras que los baños lucen los más finos mármoles italianos y acabados plateados en alpaca labrada a mano.  Las ocho suites Signature de tipo ‘vivienda’ se hallan entre las más amplias y grandiosas de la capital y entre ellas destaca la Manor House, la única suite del mundo con su propio código postal. Además, cuenta con una entrada privada directamente desde High Holborn y ascensor particular. Diseñada para recoger el encanto del viejo mundo con un toque moderno, sus 185 m2 de espacio son modernos, sofisticados, atrevidos, amenos y distinguidos.

Como hotel comprometido con el espíritu del ‘Sense of Place’, los espacios interiores, exteriores y públicos del Rosewood London, así como sus habitaciones, atrapan y constituyen un homenaje al carácter histórico y la grandeza de este singular edificio que, sin duda, dejará un recuerdo imborrable de Londres en nuestros huéspedes.